No, es una estimación situada en la parte alta del rango. Los datos de evaporación en láminas de agua poco profundas publicados por la extensión de la Universidad Estatal de Oklahoma indican, para el período de mayo a octubre, pérdidas acumuladas que varían según la región entre veintiocho y cuarenta y cuatro pulgadas, es decir, aproximadamente 700 a 1 130 milímetros en seis meses. Reducido a escala diaria, eso sitúa la media estacional en torno a cuatro a seis milímetros, con valores bastante más altos durante los episodios cálidos, secos y ventosos.
Dicho de otro modo, un centímetro por día corresponde a un buen día de verano en un clima seco, no a la media de toda una temporada. Un clima oceánico, una humedad elevada o un estanque protegido del viento reducen notablemente esa cifra, mientras que un estanque expuesto al sur con una cascada funcionando de forma continua puede superarla.
El único valor que importa es el suyo. Tres mediciones separadas una semana, anotadas junto con las condiciones meteorológicas del día, son más útiles que cualquier media regional para dimensionar su depósito de reposición.