Un sistema acuapónico no es una simple máquina, es un ecosistema vivo y complejo. Se basa en un equilibrio frágil pero fascinante entre tres actores principales : los peces, las plantas y, sobre todo, las bacterias invisibles que hacen de enlace entre ambos.
Ya se trate de una explosión bacteriana, de un problema mecánico o de una proliferación de algas, el agua turbia es la prueba de que la "digestión" de su sistema no se está produciendo correctamente. Sumerjámonos juntos en las causas de este fenómeno para aprender a dominarlo.




