La acuaponía solar según los países de Europa
El cálculo es el mismo en todas partes, pero el resultado cambia mucho según la latitud. En España, en el sur de Italia, en Portugal y en Grecia, un panel de 150 a 200 vatios cubre cómodamente una pequeña instalación todo el año, invierno incluido. El reto se desplaza hacia el calor, porque un panel pierde rendimiento a partir de 25 grados de temperatura de célula y una batería envejece más rápido en un local sobrecalentado.
En la zona templada que cubre Francia, Bélgica, Alemania y los Países Bajos, la autonomía es cómoda de marzo a octubre y difícil de noviembre a febrero. Es aquí donde la fórmula híbrida cobra todo su sentido, con un cambio automático a la red cuando la batería desciende por debajo de un umbral.
En Escandinavia, en los países bálticos e Irlanda, la autonomía invernal completa se vuelve muy costosa y muchos acuaponistas prefieren poner el sistema en reposo en invierno. Una última matización que conviene conocer: las normas administrativas para una pequeña instalación autónoma fuera de la red, sin inyección, son generalmente mucho más ligeras que para una instalación conectada, pero varían de un país a otro y merecen una comprobación local antes de los trabajos.