Es la urgencia clásica de un estanque con agua verde, y se decide al amanecer. Por la noche, las microalgas dejan de realizar la fotosíntesis y respiran, de modo que la concentración de oxígeno disuelto alcanza su mínimo justo antes del alba. Cuanto más densa es la población de algas, más brusca resulta esa caída.
La primera acción es mecánica. Ponga el difusor en marcha de forma continua, día y noche, oriente el retorno de la bomba hacia la superficie y reanude la cascada si la había detenido. Suspenda la alimentación dos o tres días, el tiempo necesario para que la situación se estabilice, ya que la digestión consume oxígeno y los restos de alimento consumen aún más al descomponerse.
Solo entonces, realice las mediciones. Por lo general se busca una concentración de oxígeno disuelto claramente por encima de cinco miligramos por litro, medida temprano por la mañana y no a media tarde, cuando el dato es halagador y engañoso. Y si necesita retirar biomasa vegetal, hágalo por etapas, nunca durante el episodio crítico.