Porque la fuente de nutrientes es un alimento para peces, no un fertilizante formulado. La síntesis de Eck, Körner y Jijakli recuerda que aproximadamente el 30 % del nitrógeno aportado por el alimento lo retienen los propios peces; solo el resto circula, y para otros elementos la fracción realmente disponible es aún menor.
La comparación en cifras es elocuente. Un estudio publicado en Water en 2020 medía, en instalaciones comparadas, aproximadamente 75 mg por litro de potasio en acuaponía frente a 333 en hidroponía, 18 mg de calcio frente a 146, y 1,6 mg de magnesio frente a 40. El nitrógeno, en cambio, se mantenía en el mismo orden de magnitud.
Esta es exactamente la razón de ser de los complementos descritos anteriormente: no son los nitratos los que faltan, sino los cationes. Un sistema que parece funcionar bien puede estancarse por falta de potasio o de magnesio aunque todos sus tests de nitrógeno sean perfectos.