Por qué aparecen las plagas en un sistema acuapónico ?
Se aprovechan de un desequilibrio, a menudo invisible, que crea condiciones ideales para su instalación. La acuaponía combina calor, humedad constante, plantas vigorosas y ausencia de depredadores naturales. La humedad es también uno de los mayores factores de atracción. Una zona donde la superficie del sustrato permanece constantemente húmeda se convierte en un hábitat perfecto para las mosquitas y sus larvas. A la inversa, una parte del sistema expuesta a un calor seco favorece a los ácaros. Las variaciones microclimáticas internas, un rincón de invernadero más cálido, una zona menos ventilada, bastan para desencadenar una concentración de insectos.
El estrés de las plantas desempeña un papel igual de central. Una carencia de calcio, un exceso de nitrógeno, un déficit de luz o un estancamiento del aire fragilizan los tejidos vegetales. Una planta estresada modifica su composición química, produciendo señales atractivas para ciertos insectos. Por último, la acuaponía en invernadero o en interior elimina casi todos los depredadores naturales (mariquitas, sírfidos, microavispas parasitoides). En este entorno cerrado, la menor introducción accidental de una plaga, en los zapatos, a través de una planta comprada o por una abertura de ventilación, puede bastar para crear una invasión rápida.