Criar tilapia en acuaponía

Escrito por Tristan Ulrich · 5 septiembre 2026
Tilapias dans un bac rond d'aquaponie sous serre, avec bacs de culture en billes d'argile plantés de basilic et de tomates

La tilapia es el pez más criado en acuaponía en todo el mundo, reconocida por su robustez y su rápido crecimiento. Conocer sus necesidades reales de temperatura, volumen y alimentación sigue siendo la clave para lograr un cultivo exitoso, sea cual sea el país en el que se encuentre.

El tilapia, número uno mundial

Si el tilapia se ha impuesto como el pez estrella de la acuaponía en todos los continentes, no es casualidad. Su rápido crecimiento, su tolerancia a los errores de principiante y su apreciada carne blanca lo convierten en el candidato de primera elección para producir proteína propia en casa. Ocupa hoy el segundo puesto mundial en volumen de cría, sumando todas las especies.

Esta guía aborda la cuestión en profundidad, desde la biología del animal hasta su alimentación, su reproducción y su salud. Veremos lo que realmente importa para obtener buenos resultados, empezando por la temperatura, que sigue siendo el factor decisivo en las latitudes europeas, y haremos un balance de lo que dice realmente la legislación, distinguiendo lo que corresponde al ámbito particular y lo que corresponde a la producción comercial.

Tilapia del Nilo de perfil mostrando su larga aleta dorsal espinosa

Un cíclido llegado de África

Originario de África y Oriente Próximo, el tilapia del Nilo (Oreochromis niloticus) pertenece a la familia de los cíclidos. A veces se le llama el pollo del agua, por la eficacia con que transforma el alimento en carne comestible. Es esa productividad la que explica su dominio en las instalaciones acuícolas de todo el mundo.

Se reconoce por su cuerpo comprimido lateralmente, por su larga aleta dorsal espinosa que recorre casi toda la espalda y por unas bandas verticales oscuras más o menos marcadas en los flancos. Un adulto de cultivo alcanza con frecuencia entre 400 y 600 gramos, a veces más.

Su reputación se basa sobre todo en una resistencia poco habitual. Tolera variaciones en la calidad del agua que serían letales para otras especies, lo que tranquiliza a los principiantes. Para compararlo con las demás opciones, nuestra guía sobre la elección de especies repasa los peces más habituales.

Una robustez real, pero que no hay que sobreestimar

La leyenda del tilapia indestructible tiene mucha vida, y a veces lleva a decepciones. Si bien tolera niveles bajos de oxígeno y picos moderados de amoniaco, eso no significa que prospere en esas condiciones. Un pez que sobrevive no es un pez que crece. Por debajo de cierto nivel de confort, su crecimiento se ralentiza, su sistema inmunitario se debilita y las enfermedades hacen su aparición.

En la práctica, el tilapia aprecia un agua con un pH que se sitúa generalmente entre 6,5 y 8,5, una franja amplia que facilita el equilibrio con las plantas. El oxígeno disuelto debería mantenerse por encima de 5 mg/L para sostener una buena actividad, aunque el animal puede soportar puntualmente valores más bajos. La verdadera clave es la regularidad. Unos parámetros estables son preferibles a un agua perfecta un día y deteriorada al siguiente.

En otras palabras, su robustez debe servir como margen de seguridad, no como excusa para descuidar el mantenimiento. Un seguimiento regular del agua, que puede fiabilizar con tests de agua adecuados, sigue siendo la mejor garantía contra las malas sorpresas.

Depósito de cría aislado en un invernadero acuapónico climatizado en invierno Calentador para acuario (50-300w)

La temperatura, el verdadero reto

El tilapia es un pez tropical, y ahí es donde reside el factor clave en clima templado. Su zona de confort se sitúa generalmente entre 24 y 30 °C, con un crecimiento máximo en torno a los 28 °C. En ese rango, come con apetito y se defiende bien frente a las enfermedades. En cuanto el agua baja hacia los 20-23 °C, su crecimiento cae de forma notable.

Por debajo de los 15 °C, el animal deja de alimentarse y entra en zona de riesgo. Las fuentes coinciden en situar la temperatura letal en torno a 11-12 °C, un umbral que se alcanza rápidamente en un garaje o una galería sin calefacción en invierno, tanto en el norte como en el centro de Europa.

Esta limitación térmica no es un detalle menor: condiciona tanto la factura energética como el éxito de la cría. Criar tilapia durante todo el año exige, por tanto, una calefacción fiable y un buen aislamiento, o bien limitar el ciclo a los meses cálidos. En el sur de Europa, la ventana natural es lógicamente más amplia.

Qué volumen prever por pez

La cuestión del volumen reaparece constantemente entre los principiantes, y con razón. Una superpoblación sobrecarga el filtro biológico, dispara los nitritos y acaba bloqueando el crecimiento de los peces. Conviene, por tanto, ser generoso desde el principio en lugar de ajustar al máximo.

Una regla orientativa muy citada consiste en prever entre 20 y 30 litros de agua por pez adulto, lo que equivale a una densidad moderada de entre 10 y 30 kilogramos por metro cúbico en un sistema doméstico bien filtrado. Para un tanque de 500 litros, comenzar con una decena de ejemplares deja un margen cómodo. Siempre podrá aumentar la densidad más adelante, una vez que el ciclo del nitrógeno esté bien asentado.

Más que perseguir una cifra teórica, vigile estas señales a lo largo de las semanas.

  • El amoniaco y los nitritos se mantienen indetectables una vez establecido el ciclo
  • Los peces no se sitúan en superficie con la boca abierta
  • El crecimiento sigue siendo regular de un mes a otro
  • El agua no se enturbia entre dos mantenimientos

Si alguno de estos indicadores se deteriora, su sistema está cargado por encima de su capacidad. Reducir la población o reforzar la filtración resuelve la situación de forma más duradera que los cambios de agua repetidos.

Alfombra de lenteja de agua, complemento alimenticio natural rico en proteínas

Alimentar correctamente su tilapia

Omnívoro y voraz, el tilapia acepta una alimentación variada, lo que simplifica considerablemente la vida del acuaponista. Para un crecimiento regular, la base sigue siendo un pienso equilibrado con aproximadamente un 30-35 % de proteínas. En general se distribuye alrededor del 3 % del peso vivo al día en los juveniles, algo menos en los adultos, repartido en dos o tres tomas para evitar los picos de amoniaco.

Donde el tilapia destaca es en su capacidad para aprovechar complementos gratuitos. Las lentejas de agua, muy ricas en proteínas, crecen solas en un estanque auxiliar y son devoradas con entusiasmo. Los excedentes de lechugas u hojas del huerto completan el menú.

Estos aportes reducen el coste y cierran de forma elegante el ciclo de los recursos, sin llegar nunca a sustituir por completo un alimento completo de calidad, que es el único que garantiza un perfil nutricional equilibrado a largo plazo.

Filtración, la contrapartida de un pez productivo

Si el tilapia necesita calor, lo compensa con creces en el huerto. Su activo metabolismo genera una gran cantidad de deyecciones ricas en nitrógeno y fósforo, un auténtico combustible para las plantas. En un sistema equilibrado, esta riqueza se traduce en hortalizas vigorosas y cosechas generosas.

Esta generosidad tiene una contrapartida directa. El tilapia es conocido por ser un pez que ensucia mucho el agua, ya que la carga rápidamente de materia orgánica. Una filtración sólida se vuelve entonces imprescindible, y se plantea en dos etapas. La filtración mecánica retiene las partículas antes de que se descompongan; la filtración biológica alberga las bacterias que transforman el amoniaco en nitratos asimilables.

Es ese equilibrio entre carga y capacidad de tratamiento lo que separa un sistema sano de un agua que se deteriora. Nuestra gama de filtración y soportes bacterianos cubre estas dos necesidades, y el dimensionado se calcula siempre en función de la cantidad de alimento distribuido cada día, no únicamente en función del volumen de agua.

Tomates, pimientos y albahaca cultivados en bolas de arcilla en acuaponía cálida Semillas de Tomate Rojo "Jupiter"

Los cultivos que aprovechan su calor

El calor que exige el tilapia beneficia directamente a ciertos cultivos, y es un argumento que se suele pasar por alto con demasiada frecuencia. Las hortalizas exigentes y amantes del calor se desarrollan muy bien con un agua a 24 o 26 °C. Los tomates, pimientos, berenjenas y pepinos figuran entre los mejores compañeros, al igual que la albahaca y muchas aromáticas que literalmente explotan en esas condiciones.

La idea es hacer coincidir las necesidades térmicas del pez con las de las plantas. No tiene sentido calentar el agua para lechugas que prefieren el fresco: estaría pagando dos veces. Es preferible apostar por variedades estivales productivas que transformen la riqueza nutritiva del tilapia en cosechas abundantes.

Este planteamiento cambia por completo el equilibrio económico de la instalación. Un depósito calefactado que produce tomates y albahaca durante seis meses rentabiliza mucho mejor su energía que uno calefactado para lechugas. Una buena elección de semillas adaptadas ahorra un tiempo muy valioso.

Oxigenación y movimiento del agua, aspectos que no hay que descuidar

Se asocia a menudo el tilapia con unas exigencias bajas de oxígeno, y en parte es cierto. Tolera mejor que la trucha el agua con poco oxígeno disuelto. Sin embargo, esa tolerancia no debe bajar la guardia, ya que el agua caliente retiene de forma natural menos oxígeno que el agua fría. A mayor temperatura, mayor riesgo, sobre todo de noche, cuando las plantas también lo consumen.

Un buen movimiento del agua y una oxigenación de apoyo aseguran el conjunto. Una bomba de aire conectada a difusores mantiene un nivel cómodo y evita las zonas muertas en el fondo del depósito. En verano, o durante los picos de población, ese apoyo se vuelve realmente imprescindible. Encontrará soluciones adecuadas en nuestra gama de aireadores y difusores.

Tenga en cuenta que un fallo en la oxigenación es una de las causas más rápidas de mortalidad masiva. Un simple aireador de emergencia con batería, o una alarma conectada a una sonda, puede salvar toda una cría durante un corte de luz en verano. Es una inversión modesta en relación con lo que protege.

Hembra de tilapia en incubación bucal, garganta distendida por los huevos

La reproducción, ventaja o quebradero de cabeza

El tilapia es un reproductor extraordinariamente eficaz. A partir de los cuatro o cinco meses, las parejas se forman y las hembras, incubadoras bucales, guardan los huevos y luego los alevines en la boca para protegerlos. Este fascinante comportamiento puede resultar muy atractivo, pero pronto se convierte en un quebradero de cabeza en un sistema cerrado.

El problema radica en la demografía. Una población dejada a su aire produce cientos de crías que sobrecargan el filtro, agotan el alimento y acaban quedándose enanas por falta de espacio. Las hembras en incubación dejan además de alimentarse, lo que perjudica su propio crecimiento.

Dos enfoques limitan el fenómeno. El primero consiste en criar poblaciones únicamente de machos, adquiridos en un proveedor especializado. El segundo actúa sobre la densidad y el acondicionamiento del espacio para frenar el desove. Si, por el contrario, desea producir sus propios alevines, una nursería separada le permitirá clasificar a los jóvenes y ponerlos a salvo de los adultos.

¿Está permitido el tilapia en Francia?

El tema arrastra muchas imprecisiones, en ambos sentidos. Se puede leer tanto que el tilapia estaría pura y simplemente prohibido como que se puede criar libremente. Ninguna de las dos afirmaciones es exacta, y la respuesta se construye texto a texto.

Empecemos por lo que no está en cuestión. El tilapia del Nilo no figura en la lista de especies exóticas invasoras preocupantes para la Unión Europea, ni en las listas de la orden del 14 de febrero de 2018 para la metrópoli, ni en el artículo R432-5 del código de medio ambiente, que enumera las especies susceptibles de provocar desequilibrios biológicos, limitada para los peces al pez gato y la perca sol. Su tenencia no está, por tanto, sujeta a ninguna prohibición general, lo que explica que algunos acuariofilistas los mantengan sin ningún trámite específico.

En cambio, no aparece en la orden del 17 de diciembre de 1985, que fija la lista de especies de peces presentes en las aguas francesas. Pues bien, el artículo L432-10 del código de medio ambiente sanciona con una multa de 9.000 euros la introducción, sin autorización, de peces no representados en las aguas reguladas por el título III del libro IV. Según la doctrina administrativa, dichas aguas no se limitan a los cursos de agua, sino que abarcan también las láminas de agua, las aguas cerradas y las piscifactorías. La autorización prevista en el artículo R432-6 solo puede ser concedida por el prefecto con fines científicos, salvo para las pocas especies listadas en la orden del 20 de marzo de 2013 —determinados esturiones y la carpa herbívora—, entre las cuales no figura el tilapia. Introducir tilapias en una charca, un estanque o un estanque exterior queda, por tanto, totalmente descartado. El caso de un acuario de interior o una cuba fuera del suelo es más difuso, ya que ningún texto consultado los menciona expresamente y ninguna resolución publicada parece haber zanjado la cuestión.

Para una cría, el texto central es el reglamento europeo 708/2007 sobre la utilización en acuicultura de especies exóticas. Su artículo 2 especifica que se aplica a toda actividad acuícola, independientemente de su tamaño, y solo excluye de su ámbito la tenencia de animales ornamentales en tiendas de animales, centros de jardinería, estanques de jardín confinados o acuarios. Su anexo IV exime de permiso a una lista de especies bien asentadas en Europa: trucha arcoíris, carpa común, siluro, lucioperca y algunas más. El tilapia del Nilo figura en dicho anexo, pero únicamente en la parte B, reservada a los departamentos de ultramar. En la metrópoli, sigue por tanto sujeto al permiso, tramitado por los servicios del prefecto de departamento.

Desde 2011, dicho permiso ya no es exigible cuando los peces están destinados a una instalación acuícola cerrada, es decir, una instalación en tierra, en recirculación, cuyos efluentes no tienen ninguna conexión con las aguas libres. La contrapartida es que la instalación debe estar inscrita en una lista nacional publicada. Sobre el papel, criar tilapia en circuito cerrado o en acuaponía en Francia no está ni prohibido ni es completamente libre: está regulado. En la práctica, esa vía parece muy poco transitada. La lista francesa de instalaciones acuícolas cerradas publicada por el Ministerio de Agricultura, en su versión actualizada a 31 de agosto de 2017 y aún disponible en línea, no contiene ningún nombre, y el registro de solicitudes de permiso solo incluye un ejemplo de cumplimentación ficticio, referido además a un tilapia. Estos documentos pueden no estar actualizados y su silencio no prueba que no exista ninguna explotación, pero ninguna instalación autorizada aparece públicamente.

En pocas palabras, si se encuentra en la Francia metropolitana, considere que la introducción en estanque exterior debe descartarse, que la tenencia en acuario de interior se mueve en una zona gris que nadie parece perseguir, y que cualquier proyecto de producción requiere una gestión previa ante la dirección departamental de los territorios y la dirección departamental de protección de las poblaciones, antes de adquirir el primer alevín. En los departamentos de ultramar, el tilapia está, por el contrario, expresamente exento de permiso. En otros países de Europa, el marco es a menudo más abierto y la cría en circuito cerrado se practica habitualmente, en particular en los Países Bajos y en Bélgica. Y en todas partes rige una norma sin excepción: la instalación no debe producir ningún vertido al medio natural, incluidos los rebosaderos y los vaciados.

Fuera de Francia, la respuesta cambia. El análisis anterior se basa en el derecho francés. En el resto de Europa, se superponen dos niveles. El reglamento europeo 1143/2014 sobre especies exóticas invasoras se aplica en toda la Unión, pero cada Estado miembro mantiene además sus propias listas y sus propios regímenes de autorización, y varios someten la tenencia de especies acuícolas no autóctonas a una declaración o a una autorización previa. Las normas también difieren en cuanto al vertido de agua y al transporte de animales vivos.

Antes de adquirir tilapias, diríjase a la autoridad competente de su país, generalmente el ministerio o el servicio regional responsable de la pesca y la acuicultura. Un correo electrónico es suficiente y la respuesta le vincula: es la única verificación que vale, y lleva menos tiempo que tener que devolver un lote entero de animales.

Calentar, y sobre todo elegir el clima adecuado

Conviene poner el contexto en claro, porque cambia absolutamente todo. En zonas templadas, el tilapia necesita calefacción durante el invierno, periodo en el que el agua puede descender muy por debajo de su umbral vital. No es un detalle de instalación, es una restricción permanente que pesa sobre la factura.

En estas regiones, lo ideal es instalar el depósito bajo invernadero. La radiación solar ya calienta el aire y el agua durante gran parte del año, y solo queda cubrir la diferencia. Añada un buen aislamiento: paneles aislantes en las paredes, protección contra el viento y cubierta nocturna, porque cada grado ganado de forma pasiva es un grado que no tendrá que pagar.

En cuanto al equipamiento, un calentador de acuario convencional alcanza rápidamente sus límites a partir de unos pocos cientos de litros. Para un depósito de cría real, hay que pasarse a un modelo diseñado para grandes acuarios o estanques, controlado por termostato y dimensionado según el volumen real. Controle la temperatura con un termómetro fiable: un sensor defectuoso puede arruinar una cría en una sola noche.

Dicho esto, esta no es la configuración ideal, y es mejor decirlo con claridad. El tilapia alcanza su pleno potencial allí donde el clima hace el trabajo por usted, en regiones semiáridas, mediterráneas cálidas o tropicales, donde el agua se mantiene de forma natural en su rango de confort durante gran parte del año, a veces durante todo el año. Eso explica su dominio en las piscifactorías de todo el mundo, y también por qué, en un clima templado, una especie de agua fría sigue siendo a menudo la opción más racional. Encontrará todo lo necesario en nuestra selección de calentadores y termómetros.

Tilapia o trucha, ¿cómo elegir?

La elección se reduce a menudo a una cuestión de clima y de carácter. La tilapia necesita calor y perdona los errores, lo que la convierte en un excelente pez de interior para principiantes dispuestos a asumir el coste de la calefacción. La trucha, en cambio, prospera en agua fría entre 12 y 18 °C, tolera mal la falta de oxígeno y resulta más exigente, pero ofrece una carne excepcional y prescinde de calefacción en climas templados.

Para un estanque exterior en el norte o el centro de Europa, la trucha suele ser la opción más lógica y más eficiente energéticamente. Le hemos dedicado una guía completa sobre la salmoponía. Para un sistema de interior o en invernadero con calefacción, bajo un clima cálido, la tilapia mantiene la ventaja de la sencillez y del crecimiento rápido.

Otras especies merecen también tenerse en cuenta, desde la perca común hasta la carpa rústica, pasando por el pez de colores para los volúmenes pequeños. Lo más importante es adaptar la especie a su instalación, a su clima y al marco legal de su país, y no al revés. Es esa elección inicial, mucho más que la técnica, la que decide el éxito a largo plazo.

El tilapia en acuaponía, lo que hay que saber

El tilapia no es un pez complicado, y hay que reconocérselo. Perdona los errores de principiante, tolera parámetros de agua muy variables, come prácticamente de todo y crece rápido. En cuanto a su manejo en cultivo, es uno de los peces más accesibles que existen, y su posición como número uno mundial no es ninguna casualidad.

Sus dos limitaciones reales no vienen del animal, sino de su entorno. La primera es térmica y, en un clima templado, exige un invernadero, un aislamiento serio y una partida de calefacción asumida. La segunda es reglamentaria, y hay que resolverla antes de la compra, no después. Allí donde el clima lo permite y el marco legal lo autoriza, estos dos obstáculos desaparecen y solo queda un excelente pez de acuaponía.

El resto se basa en unos pocos fundamentos: una filtración a la altura de su apetito, una oxigenación de seguridad, una reproducción controlada y una instalación diseñada sin ningún vertido al medio natural.

Si el clima o el marco legal le cierran la puerta, no abandone la acuaponía por ello. Especies de agua fría como la trucha o la perca, o peces rústicos como la carpa y el pez de colores, abren otras vías igual de productivas, sin calefacción y sin trámites especiales.

Fuentes

FAO, Cultured Aquatic Species Information Programme, Oreochromis niloticus (Linnaeus, 1758), Temperaturas letales de 11 a 12 °C, óptimo térmico, tasa de alimentación y talla comercial de 400 a 500 g alcanzada en cinco a ocho meses.

FishBase, Oreochromis niloticus, Nile tilapia, Ficha de especie, rango térmico natural, régimen omnívoro y talla máxima.

Orden de 17 de diciembre de 1985 por la que se establece la lista de especies de peces presentes en las aguas francesas, Lista completa de las especies representadas, en la que no figura ningún Oreochromis ni ningún cíclido, lo que activa la aplicación del artículo L432-10.

Code de l'environnement, article L432-10, Multa de 9 000 euros por la introducción sin autorización de peces no representados en las aguas comprendidas en el título III del libro IV.

Nota ministerial del 22 de octubre de 2013 relativa a la aplicación de los artículos L432-10 y R432-6, Precisa que las aguas contempladas incluyen las aguas cerradas y las piscifactorías, y que la autorización prefectoral solo puede concederse con fines científicos, fuera de las especies incluidas en la lista del decreto de 20 de marzo de 2013.

Reglamento (CE) n° 708/2007 relativo a la utilización en acuicultura de especies exóticas y de especies localmente ausentes, Artículo 2, aplicación a toda actividad acuícola independientemente de su tamaño, exclusión limitada a los animales de ornamento en tiendas de animales, centros de jardinería, estanques de jardín confinados o acuarios, y definición de instalación acuícola cerrada.

Reglamento (CE) n° 506/2008 que sustituye el anexo IV del reglamento 708/2007, Anexo IV en vigor, donde Oreochromis niloticus solo figura en la parte B, reservada a los departamentos franceses de ultramar, y no en la parte A aplicable a la Francia metropolitana.

Règlement (UE) n° 304/2011 modifiant le règlement 708/2007, Exención de permiso para los movimientos hacia instalaciones acuícolas cerradas, supeditada a la inscripción en una lista nacional publicada.

Ministerio de Agricultura, Uso en acuicultura de especies exóticas y localmente ausentes, Procedimiento francés, autoridad competente a nivel del prefecto de departamento, y publicación de la lista de instalaciones acuícolas cerradas así como del registro de permisos.

Reglamento de Ejecución (UE) 2016/1141 consolidado, lista de especies exóticas invasoras preocupantes para la Unión, Lista en la que el tilapia del Nilo no figura, al contrario de lo que se suele leer.

Office International de l'Eau y OFB, Piscicultures et espèces exotiques envahissantes, Confirma que la tilapia está incluida entre las especies exóticas cuyo cultivo es posible previa aceptación del expediente, y no que esté sujeta a una prohibición absoluta.

MDPI Horticulturae, Nutrient Use Efficiency and Sustainable Productivity in Tilapia-Catfish and Lettuce-Spinach Aquaponic Polyculture, Densidades de cría y eficiencia en el aprovechamiento de nutrientes en acuaponía.

University of Florida IFAS Extension, Tilapia Lake Virus (TiLV), a Globally Emerging Threat to Tilapia Aquaculture (FA213), Virus TiLV, rango de replicación, mortalidades observadas y ausencia de riesgo para el ser humano.

ITAVI y programa APIVA, Reglamentación y acuaponía, Umbrales aplicables a toda piscicultura de agua dulce, declaración ley de aguas por debajo de 20 toneladas y autorización ICPE a partir de ese límite.

Preguntas frecuentes

La FAO sitúa el peso comercial de 400 a 500 gramos entre cinco y ocho meses de cría, en condiciones profesionales y con temperatura controlada. Esta referencia supone un agua cercana al óptimo térmico durante todo el ciclo, una alimentación completa distribuida varias veces al día y una densidad razonable.

En un sistema doméstico, cuente con más margen. Cada semana pasada por debajo de 22 °C se paga en crecimiento perdido, y una gestión estacional sin calefacción alarga mecánicamente el ciclo. Muchos acuaponistas europeos cosechan peces de ración al cabo de una temporada completa, a veces dos si el invierno impone una pausa.

Algunas eclosionadoras especializadas y granjas acuapónicas los venden, la mayoría de las veces en lotes de juveniles machos para evitar la reproducción. Solicite siempre el origen, el estado sanitario y la talla exacta de los peces antes de hacer el pedido.

Los problemas vienen casi siempre de un agua inestable o de un pez debilitado por el frío. Hay tres familias de problemas recurrentes.

  • Las bacteriosis oportunistas, favorecidas por un agua con alta carga orgánica y un exceso de alimentación
  • Los parásitos externos, que provocan frotamientos contra las superficies y aletas deterioradas
  • El virus TiLV, específico del tilapia, que se replica entre 15 y 30 °C con un óptimo en torno a los 25 °C y provoca mortalidades acumuladas del 10 al 90 % según las explotaciones

Este virus no presenta ningún riesgo para las personas, pero justifica introducir únicamente peces de origen conocido y no mezclar nunca dos lotes sin cuarentena previa.

Es posible, siempre que se respeten dos condiciones. La primera es térmica: cualquier compañero de estanque deberá tolerar un agua mantenida en torno a los 25-28 °C, lo que descarta de entrada la trucha, la perca o el pez de colores. La segunda es de comportamiento: el tilapia se vuelve territorial en época de freza y un macho dominante no duda en hostigar a los vecinos más lentos.

Las combinaciones que funcionan en acuicultura son las de peces tropicales de tamaño similar, por ejemplo un pez gato de fondo que ocupa otro estrato del agua. Para un primer sistema, un lote de una sola especie resulta mucho más fácil de gestionar: tanto la carga del filtro como el racionamiento se calculan sin complicaciones.

La carne es blanca, firme y de sabor muy neutro, con espinas fáciles de retirar. Es un pescado discreto, que absorbe el sabor de los ingredientes con los que se combina, lo que explica tanto su éxito comercial como las críticas que a veces suscita.

La calidad gustativa depende mucho más de las condiciones de cría que de la especie en sí. Un agua limpia, bien oxigenada y renovada con regularidad da un pescado limpio en boca. Por el contrario, un estanque cargado, un fondo encenagado o una proliferación de algas transmiten un regusto a barro que la cocción no puede corregir.

El gesto más útil consiste en hacer ayunar a los peces unos días en agua limpia antes del sacrificio. Este ayuno vacía el tubo digestivo y mejora notablemente el resultado.

La cuestión es seria y explica buena parte del encuadramiento normativo. El tilapia del Nilo es una especie exótica en Europa, contemplada por el Reglamento CE 708/2007 sobre la utilización de especies exóticas en acuicultura, y la lista francesa de especies autorizadas en la metrópoli se rige por la Orden de 17 de diciembre de 1985.

En la práctica, una cría doméstica en circuito cerrado y fuera del suelo no presenta ningún riesgo siempre que el agua no se vierta nunca hacia un cauce o una acequia. En nuestras latitudes, el animal no sobreviviría de todas formas a un invierno en aguas abiertas. Consulte de todos modos con su administración antes de comprar, ya que las normas varían de un país a otro.

Sigue leyendo

Criar perca en acuaponía

Criar perca en acuaponía

La perca común es el depredador de las aguas templadas europeas, robusto, de carne muy apreciada y perfectamente adaptado a los sistemas acuapónicos en clima templado. A continuación se explica cómo criar este pez,

Leer el artículo
Pez de colores en acuaponía

Pez de colores en acuaponía

El pez de colores sigue siendo la especie más elegida para iniciar un sistema acuapónico, y no es casualidad. Su robustez, su tolerancia al agua fría y su elevada producción de residuos lo convierten

Leer el artículo
La salmonponía, la acuaponía en agua fría

La salmonponía, la acuaponía en agua fría

A menudo se asocia la acuaponía con peces de estanque como los peces rojos y las carpas koi. Sin embargo, existe una variante diseñada para nuestras regiones templadas, nuestros climas frescos y nuestros inviernos

Leer el artículo
Qué sembrar en otoño en acuaponía

Qué sembrar en otoño en acuaponía

El otoño no es el final de la temporada de cultivo, sino el inicio de la más tranquila. Aquí encontrará qué sembrar, cuándo hacerlo y cómo conseguir cosechas de hoja hasta pleno invierno en

Leer el artículo
Macetas de cultivo en acuaponía

Macetas de cultivo en acuaponía

La cesta de cultivo es un accesorio discreto pero decisivo en acuaponía, ya que sujeta la planta, aloja el sustrato y permite la circulación del agua y el oxígeno. Esta guía detalla cómo elegir

Leer el artículo