💡 Tecnología UV-C para un agua más sana
La gama Reeflex UV de EHEIM se basa en una tecnología UV-C diseñada para neutralizar los microorganismos presentes en el agua (algas flotantes, bacterias, esporas). A diferencia de los esterilizadores clásicos, el principio Reeflex obliga al agua a pasar lo más cerca posible del tubo UV, lo que mejora considerablemente la eficacia del tratamiento sin necesitar una potencia excesiva.
🔄 Diferencia entre Reeflex UV y Reeflex UV+E
Las versiones Reeflex UV+E corresponden a la evolución “smart” de la gama : añaden un control Wi-Fi (WLAN) para manejar el aparato (desde un smartphone, tableta u ordenador compatible) y adaptar el uso al contexto. Destaca la posibilidad de gestionar franjas de funcionamiento, y un modo booster útil cuando se desea reforzar la acción del tratamiento durante un período corto (por ejemplo, durante un episodio de agua turbia o de mayor presión microbiana).
📏 Una gama completa para adaptarse a cada volumen
La gama cubre un amplio abanico de volúmenes de agua gracias a varias potencias :
- Reeflex UV 350 – 7 W : para volúmenes de aproximadamente 80 a 350 L
- Reeflex UV / UV+E 500 – 9 W : para volúmenes de aproximadamente 300 a 500 L
- Reeflex UV / UV+E 800 – 11 W : para volúmenes de aproximadamente 400 a 800 L
- Reeflex UV / UV+E 1500 – 18 W : para volúmenes de aproximadamente 700 a 1 500 L
- Reeflex UV / UV+E 2000 – 24 W : para volúmenes de aproximadamente 1 200 a 2 000 L
Cada modelo está diseñado para integrarse en línea en el circuito de filtración, generalmente después de la bomba o del filtro mecánico.
⚙️ Instalación sencilla y seguridad integrada
Los esterilizadores Reeflex UV se suministran con racores universales, que permiten una integración fácil en la mayoría de las mangueras estándar. La carcasa está diseñada para impedir cualquier emisión UV hacia el exterior : la lámpara solo funciona cuando el aparato está correctamente cerrado, garantizando un uso seguro para el usuario.
🌱 Uso en acuaponía
Un esterilizador UV no suele ser un elemento indispensable en un sistema acuapónico, ya que la actividad biológica de las bacterias beneficiosas está en el corazón del proceso. Sin embargo, puede ser muy útil como herramienta complementaria para mejorar ciertos aspectos de la calidad del agua y limitar los riesgos sanitarios.
Colocado en un circuito secundario o en una parte del circuito donde se desea clarificar el agua (por ejemplo, después de la filtración mecánica y biológica), el UV ayuda a reducir la carga de microorganismos libres (bacterias, algas en suspensión) en el agua que circula por el circuito. Esto favorece un agua más clara y puede limitar la propagación de gérmenes patógenos.
El UV no sustituye al biofiltro ni a los procesos biológicos necesarios para la acuaponía, pero constituye una herramienta puntual y complementaria para garantizar una mejor calidad del agua, en particular cuando se desea minimizar los riesgos de proliferación indeseable o mejorar la claridad del circuito sin añadir productos químicos.