El nombre del quelante que figura en la etiqueta no es un detalle comercial: es lo que determina si el hierro seguirá disponible en su estanque o precipitará en pocos días. Los trabajos de divulgación hortícola establecen una jerarquía clara. El Fe-EDTA solo protege el ion hierro en aguas claramente ácidas y pierde eficacia al acercarse a la neutralidad. El Fe-DTPA aguanta hasta alrededor de pH 7, lo que lo convierte en el compromiso habitual de los sistemas acuapónicos. Por encima de ese valor, en aguas francamente alcalinas, solo el Fe-EDDHA conserva su eficacia.
La literatura técnica sobre acuaponía extrae de esta jerarquía una recomendación coherente: propone mantener el hierro en forma de Fe-DTPA en torno a 2 mg/L. Ensayos publicados sobre lechuga en acuaponía han trabajado con aportaciones de Fe-DTPA del orden de 40 micromoles por litro, con un efecto neto sobre el rendimiento. Estos valores no son consignas que aplicar ciegamente, pero sitúan el orden de magnitud y confirman que el DTPA es el formato de referencia dentro de nuestros rangos de pH.
En la práctica, mida primero su pH durante varios días y luego decida. Si se mueve entre 6,5 y 7, el DTPA es suficiente. Si supera regularmente 7,2 debido a un agua de reposición dura, el EDDHA será más fiable, teniendo en cuenta que tiñe el agua de forma notable, lo que dificulta la observación de los peces.